jueves, 31 de octubre de 2013

Mitos sobre el invierno y los resfriados

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Salir a la calle con el pelo mojado no aumenta el riesgo de constiparse. Ni siquiera olvidarse la chaqueta en casa en pleno invierno te hace más vulnerable a pillar un catarro. Para resfriarse solo se debe cumplir un requisito: exponerse al virus que lo causa. Y aunque no está de más llevar un gorro en los días más fríos del invierno, también se equivocan los que aseguran que por la cabeza perdemos más calor que por el resto de zonas corporales.



Lo que sí es cierto es que, una vez resfriados, ingerir un caldo de pollo y verduras nos sienta bien, tal y como comprobaron investigadores del Centro Médico de la Universidad de Nebraska. Según sus estudios, esta sopa reduce la inflamación que hay detrás de algunos síntomas del resfriado como la congestión nasal.



En cuanto a la gripe, sí es cierto que el frío hace que sea más contagiosa. El virólogo Peter Palese, de la Escuela de Medicina de la Universidad Monte Sinaí (Nueva York), ha comprobado que las temperaturas bajas y el descenso de la humedad ambiental fortalecen a este virus. Concretamente, los mayores índices de contagio se producen a una temperatura de 5ºC. Y cuando el mercurio asciende por encima de 30ºC, la transmisión del virus de la gripe es inexistente.

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miércoles, 30 de octubre de 2013

Tres hábitos que no son tan malos como los pintan


Leer con linterna. Si de pequeño leías a escondidas con una linterna bajo las sábanas, no te preocupes por tus ojos. Leer con luz tenue no daña la vista, según han comprobado los oftalmólogos. Aunque da la sensación de que nos cuesta enfocar, y también se reduce el pestañeo y por lo tanto la hidratación del ojo mientras devoramos un libro con poca luz, las consecuencias no van más lejos. 


Nudillos. Otro hábito muy criticado es el de crujirse los nudillos, que según las malas lenguas causaría artritis. Pero varios estudios científicos han demostrado que no existe ninguna relación causa-efecto entre este gesto y la enfermedad.



Picante. Tampoco debes inquietarte por la salud de tu estómago si eres aficionado a las comidas picantes. La temida úlcera gástrica, que afecta al estómago o al intestino, está causada normalmente por una bacteria llamada Helicobacter pylori y no por el exceso de pique en los alimentos. Eso sí, también te conviene saber que, una vez que sufres úlcera, el dolor se agrava al ingerir alimentos picantes.

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